La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que Arabia Saudita notificó ocho casos confirmados de MERS-CoV, incluido un fallecimiento, entre el 1 de enero y el 5 de octubre de 2026. Los pacientes fueron detectados en seis localidades del país y no presentan vínculos epidemiológicos conocidos entre sí.
El reporte, publicado el 15 de octubre, descarta por ahora un conglomerado único de contagios: la OMS considera que los casos corresponden a infecciones esporádicas relacionadas con el salto zoonótico del virus. Los camellos dromedarios son el principal reservorio animal conocido del coronavirus causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio.
Desde la perspectiva internacional, la actualización mantiene la atención sobre un patógeno con potencial de exportación mediante viajeros, aunque la OMS no recomienda restricciones a los viajes ni al comercio, ni controles especiales en los puntos de entrada.
Casos dispersos y sin transmisión secundaria
Los ocho pacientes residían o fueron identificados en Al Jouf, Arar, Hafr Al-Batin, Riad, Tabuk y Taif. Cinco tenían 70 años o más; otros dos tenían entre 50 y 59 años, y uno entre 30 y 39 años. Siete presentaban enfermedades preexistentes, un factor asociado a mayor riesgo de enfermedad grave por MERS-CoV.
Las autoridades realizaron rastreo de contactos de todos los casos y no identificaron contagios secundarios. Tampoco se notificaron infecciones derivadas de estas personas en centros de salud, según la evaluación de la OMS.
Dos pacientes reportaron contacto directo con camellos, mientras que los otros seis no declararon exposición conocida a estos animales ni a sus productos. Todos tuvieron síntomas; los más frecuentes fueron fiebre, dificultad respiratoria y tos. La infección fue confirmada mediante pruebas RT-PCR.
Por qué la OMS mantiene la vigilancia internacional
El MERS-CoV puede transmitirse entre personas, sobre todo entre contactos estrechos y en entornos sanitarios, pero no se ha observado transmisión comunitaria sostenida. La OMS advierte que el reconocimiento tardío de los casos, debido a síntomas similares a los de la influenza o la COVID-19, puede facilitar brotes dentro de hospitales si no se aplican medidas de prevención y control de infecciones.
La OMS mantiene el riesgo regional y mundial en nivel moderado, pese a que estos casos no cambian su evaluación general. El organismo prevé que continúen apareciendo infecciones aisladas en países donde el virus circula entre dromedarios y que puedan detectarse casos asociados a viajes.
Hasta el 5 de octubre de 2026, la OMS había recibido notificación de 2.643 casos confirmados de MERS en el mundo, con 965 muertes, desde la identificación del virus en 2012. Arabia Saudita concentra el 84% de los casos globales reportados y 870 de las muertes registradas.
Medidas de prevención y respuesta
Arabia Saudita ha incorporado las pruebas de MERS-CoV a sus algoritmos de vigilancia centinela para pacientes que dan negativo para influenza y SARS-CoV-2. También mantiene medidas reforzadas de prevención de infecciones en establecimientos de salud y acciones de coordinación con autoridades de salud animal.
La OMS recomienda higiene de manos antes y después del contacto con animales, evitar animales enfermos y no consumir leche cruda de camello, orina de camello ni carne insuficientemente cocida. Las personas con diabetes, enfermedad renal, afecciones pulmonares crónicas o sistemas inmunitarios debilitados deberían evitar el contacto estrecho con dromedarios o sus productos.
No existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico contra el MERS-CoV; la atención disponible es de apoyo y depende de la gravedad del cuadro.
La información fue publicada por la OMS en su actualización sobre MERS-CoV en el Reino de Arabia Saudita, fechada el 15 de octubre de 2026.
