La fiebre amarilla continúa activa en la Región Africana de la OMS, donde se registraron 67 casos confirmados y 18 muertes en nueve países entre el 1 de enero y el 12 de octubre de 2026. La actividad más reciente se concentró en Burkina Faso, Côte d’Ivoire, Ghana y Liberia, informó la Organización Mundial de la Salud el 6 de noviembre.
La OMS calificó el riesgo regional como moderado el 27 de octubre, mientras que el riesgo global se mantiene bajo. La agencia advirtió que la movilidad en zonas fronterizas, la presencia de mosquitos capaces de transmitir el virus y coberturas desiguales de vacunación pueden favorecer una mayor propagación.
Para América Latina, donde también hay países con riesgo de transmisión, el aviso refuerza la importancia de verificar la inmunización antes de viajar a zonas afectadas. Una sola dosis de la vacuna aprobada por la OMS ofrece protección de por vida, según el organismo.
¿Dónde se concentra la transmisión?
Côte d’Ivoire acumuló 30 casos confirmados y 10 muertes hasta el 23 de septiembre; 18 de esos casos correspondieron a la región de Bounkani. Burkina Faso notificó 15 casos y tres muertes hasta la semana que terminó el 23 de agosto.
Ghana reportó cuatro casos confirmados por PCR, con tres muertes, hasta el 2 de septiembre, y Liberia informó un caso confirmado hasta el 23 de septiembre. También hubo casos confirmados en Camerún, Nigeria, República Centroafricana, Guinea y Togo.
Los 67 casos confirmados incluyen 18 fallecimientos en nueve países de la Región Africana. Las fechas de corte de los reportes difieren según el país, por lo que la OMS precisó que las cifras corresponden a la información disponible hasta el 12 de octubre.
¿Qué medidas sanitarias recomienda la OMS?
La OMS señala que la vacunación es la medida más eficaz frente a la fiebre amarilla. Recomienda que los países en riesgo mantengan una alta inmunidad poblacional mediante los programas rutinarios y campañas preventivas o de respuesta a brotes, de acuerdo con los vacíos de cobertura identificados.
- Investigar sistemáticamente los casos sospechosos y realizar pruebas de laboratorio.
- Buscar activamente casos en las zonas afectadas y en áreas vecinas.
- Evaluar los lugares probables de infección y el estado de vacunación de los pacientes.
- Agilizar la toma, remisión y confirmación de muestras para orientar la respuesta sanitaria.
- Fortalecer el intercambio de información y la coordinación transfronteriza.
- Aplicar el Reglamento Sanitario Internacional en puntos de entrada y pasos terrestres relevantes.
La OMS aconseja vacunar a los viajeros de nueve meses o más que se dirijan a zonas con riesgo de transmisión. Algunos países pueden exigir el certificado internacional de vacunación para el ingreso o la salida, conforme al Reglamento Sanitario Internacional.
Sin restricciones generales de viaje o comercio
La OMS no recomienda restricciones generales a los viajes ni al comercio con los países que afrontan estos eventos. No obstante, plantea reforzar las medidas en fronteras y puntos de entrada para reducir el riesgo de propagación internacional.
El organismo vincula el riesgo de expansión con exposiciones laborales y ambientales, como actividades en áreas boscosas, minería y otros trabajos al aire libre. La circulación cercana a fronteras exige vigilancia y respuesta coordinadas entre los países afectados.
La enfermedad es transmitida por mosquitos infectados y no tiene un tratamiento antiviral específico de uso general. La prevención mediante vacunación, detección temprana y respuesta oportuna sigue siendo el eje de la recomendación sanitaria, de acuerdo con la actualización global de la OMS.
