La FIFA evalúa mover partidos del Mundial 2026
La FIFA evalúa mover partidos del Mundial 2026 en México luego de los recientes episodios de violencia registrados en Jalisco, uno de los estados que albergará encuentros del torneo. La situación, detonada tras un operativo federal contra el Cártel Jalisco Nueva Generación, obligó a activar protocolos de seguridad y encendió alertas dentro del máximo organismo del fútbol mundial.
Guadalajara, junto con Ciudad de México y Monterrey, es una de las tres sedes mexicanas confirmadas para el torneo. Sin embargo, los bloqueos carreteros, la quema de vehículos y la activación de “código rojo” en el estado jalisciense colocaron a la ciudad bajo seguimiento internacional justo cuando se aproxima el repechaje intercontinental de marzo.
En este contexto, La FIFA evalúa mover partidos del Mundial 2026 en México como parte de un proceso interno de revisión que incluye informes enviados a su sede en Zúrich. Aunque no existe una decisión oficial, el escenario ya no se limita a una simple observación preventiva.
El operativo que cambió el escenario
El detonante fue un operativo federal en el que, según autoridades estadounidenses, Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, fue abatido con apoyo de inteligencia de Estados Unidos. El comunicado difundido por la Casa Blanca señaló que el líder del grupo criminal era uno de los principales objetivos por tráfico de fentanilo.
Tras el operativo, se registraron enfrentamientos armados, bloqueos y suspensión de actividades en distintos puntos de Jalisco. El gobernador activó medidas extraordinarias de seguridad, incluida la suspensión de clases y restricciones de movilidad en zonas específicas.
Lo que parecía un hecho aislado rápidamente escaló a un asunto de impacto internacional. Guadalajara no solo es sede de cuatro partidos del Mundial 2026, sino también escenario inmediato de dos encuentros de repechaje intercontinental programados para marzo en el estadio Akron.
¿Puede la FIFA cambiar las sedes?
El reglamento del torneo permite a la FIFA reubicar partidos si considera que no existen garantías suficientes en materia de seguridad, movilidad u operación. La FIFA evalúa mover partidos del Mundial 2026 en México bajo esos criterios técnicos, que incluyen coordinación con autoridades locales y federales.
En experiencias anteriores, como Brasil 2014, se reforzaron dispositivos de seguridad sin modificar el calendario. Sin embargo, en competiciones juveniles y eliminatorias sí se han trasladado partidos por razones sanitarias o de orden público.
En otras palabras, el precedente existe. Aunque no es habitual cambiar sedes a meses del torneo, el marco normativo contempla esa posibilidad si las condiciones lo exigen.
Marzo, la prueba definitiva
Antes del inicio oficial del Mundial, Guadalajara enfrentará una evaluación práctica: los partidos de repechaje del 26 y 31 de marzo. Estos encuentros reunirán selecciones de distintas confederaciones y pondrán a prueba la logística internacional, los protocolos migratorios y el esquema de seguridad.
La FIFA evalúa mover partidos del Mundial 2026 en México, pero la decisión dependerá en gran medida de lo que ocurra en esas fechas. Si la operación de marzo se desarrolla sin incidentes, el calendario podría mantenerse intacto.
Sin embargo, si surgen nuevos episodios de violencia, el escenario podría cambiar con rapidez. La edición 2026 será la primera con 48 selecciones y 104 partidos, lo que implica mayor flujo de delegaciones, prensa y aficionados en comparación con torneos anteriores.
Lo que está en juego para México
México ya organizó las Copas del Mundo de 1970 y 1986, ambas con final en el Estadio Azteca. Para 2026, el país tiene asignados 13 partidos, incluida la inauguración. La expectativa económica en ciudades como Guadalajara supera los cientos de millones de dólares en derrama y turismo.
La FIFA evalúa mover partidos del Mundial 2026 en México como parte de un análisis que aún no concluye. Por ahora, el calendario oficial se mantiene sin modificaciones, pero bajo seguimiento constante desde Zúrich.
Las autoridades mexicanas trabajan en planes de seguridad específicos para marzo y junio, conscientes de que los próximos eventos serán determinantes. El resultado de esa evaluación no solo definirá sedes, sino también la percepción internacional sobre la capacidad operativa del país en uno de los eventos deportivos más grandes del mundo.