Estados Unidos propone eliminar el plazo de gracia que permite a ciertos trabajadores extranjeros, incluidos quienes tienen una visa H-1B, conservar temporalmente su estatus después de perder el empleo. La iniciativa del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), difundida el 10 de septiembre, todavía debe pasar por el procedimiento de consulta: no elimina de inmediato la protección vigente, según el documento oficial.
El cambio afectaría el tiempo disponible para buscar otro empleador que patrocine al trabajador. Su alcance va más allá del sector tecnológico: también comprende otras categorías de empleo temporal y a familiares dependientes. Reuters informó de la propuesta mientras empresas y organizaciones migratorias comenzaban a cuestionar sus consecuencias.
Qué permite hoy el plazo de gracia
El margen actual es de hasta 60 días consecutivos o hasta el final de la vigencia autorizada, si esta vence antes. Es discrecional: no equivale a una prórroga automática de dos meses para todos los casos. Así lo recoge el boletín explicativo de USCIS de diciembre de 2022 sobre esta disposición.
Ese tiempo permite, cuando se cumplen los requisitos, buscar un nuevo patrocinador, solicitar un cambio de estatus o preparar la salida. El boletín también distingue permanecer legalmente de estar autorizado a trabajar: no todas las opciones para continuar en el país habilitan a ejercer un empleo.
La protección comenzó a aplicarse en enero de 2017. Según CUPA-HR, la asociación de recursos humanos de la educación superior estadounidense, buscaba facilitar tanto las transiciones de los trabajadores como la contratación por otras organizaciones.
Qué cambiaría para quienes tienen una visa H-1B
El cambio decisivo estaría en el día siguiente al fin del empleo. Si se aprueba el texto propuesto, los trabajadores afectados dejarían de mantener ese estatus por el cese de la actividad que lo sustentaba. Se esperaría su salida inmediata, salvo que contaran con otra autorización para permanecer, explica CUPA-HR.
Además de la visa H-1B, la propuesta abarca las clasificaciones E-1, E-2, E-3, H-1B1, L-1, O-1 y TN, junto con sus dependientes. El DHS sostiene que eliminar el plazo de gracia restablecería la relación directa entre el estatus migratorio y el empleo, y reduciría la carga administrativa de evaluar su aplicación.
Los empleadores cuestionan ese argumento. Jeff Joseph, presidente de la Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración, señaló a Bloomberg Law que obligar a tramitar nuevos ingresos desde el extranjero trasladaría trabajo a consulados que ya afrontan una elevada demanda.
Una propuesta con consulta pendiente
La versión oficial consultada programa su publicación en el Federal Register para el 11 de septiembre y establece 60 días para recibir comentarios a partir de esa publicación. Ese período de consulta es distinto del plazo de gracia migratorio que el Gobierno pretende suprimir.
La Cámara de Comercio de Estados Unidos pidió evaluar los efectos sobre la flexibilidad de las plantillas, la retención de talento y la competitividad, según Bloomberg Law. Son objeciones al proyecto; no constituyen una decisión sobre su aprobación.
Por ahora, el anuncio no fija una entrada en vigor definitiva para eliminar la protección. Como precisa Reuters, la propuesta debe atravesar la consulta antes de poder finalizarse. El texto que resulte de ese proceso determinará si el cambio avanza y bajo qué condiciones.