El presidente Abelardo De la Espriella encargó a la exfiscal general Viviane Morales una tarea ligada al desmonte de la paz total, una de las decisiones más sensibles del nuevo Gobierno en materia de negociación y política de seguridad.
La designación sitúa a Morales, una dirigente con trayectoria en el ámbito judicial y político, en el centro de un cambio de enfoque que ya empieza a reordenar las responsabilidades del Ejecutivo. La información fue revelada este viernes por EL PAÍS América Colombia.
Una figura con experiencia jurídica y política
Morales fue fiscal general de la Nación entre enero de 2011 y marzo de 2012. Su elección fue anulada posteriormente en medio de una controversia jurídica sobre la mayoría requerida en la Corte Suprema de Justicia, según reseña EL PAÍS.
La exfiscal llega a esta función en un momento de ajustes dentro del gabinete. También es conocida por sus posturas conservadoras y por ser esposa de Carlos Alonso Lucio, coordinador del empalme y una figura cercana al presidente De la Espriella.
La tarea asignada a Viviane Morales conecta directamente a la Casa de Nariño con la revisión de la política de paz total que marcó al Gobierno anterior.
Qué se conoce del encargo
Hasta ahora, el punto confirmado es que De la Espriella puso en manos de Morales el desmonte de esa estrategia. El alcance concreto de las decisiones, los mecanismos institucionales que se modificarán y su impacto sobre eventuales procesos de diálogo no fueron detallados en la información disponible.
El movimiento, sin embargo, deja una señal política verificable: el Gobierno eligió a Viviane Morales para conducir una de las áreas más delicadas de la transición, mientras redefine el lugar de la paz total en la agenda nacional.
Con Viviane Morales al frente de este encargo, De la Espriella convierte la revisión de la paz total en una decisión de primer nivel dentro de su administración.
