La policía de Kenia quedó bajo escrutinio después de que la autoridad de supervisión anunciara una investigación sobre la detención y el presunto maltrato de un periodista en Nairobi, mientras cubría protestas por el aumento del precio del combustible.
El caso involucra a Francis Odee, reportero de Citizen TV. Según la información publicada el 22 de octubre por medios kenianos, agentes lo detuvieron durante las manifestaciones del Día de Mashujaa, pese a que se identificó como trabajador de prensa. La denuncia señala que su ropa fue rasgada durante el procedimiento.
La respuesta institucional se produjo un día después de los hechos. El inspector general de la Policía Nacional de Kenia, Douglas Kanja, expresó preocupación por el episodio y recordó a los mandos policiales su deber de actuar con profesionalismo, de acuerdo con The Star.
Qué investiga el organismo de control
La Independent Policing Oversight Authority (IPOA), entidad civil que vigila la actuación policial en Kenia, abrió una pesquisa formal que alcanza a siete agentes, entre ellos mandos de la comisaría central, según Mpasho.
La investigación busca establecer las responsabilidades por la detención de Odee mientras realizaba cobertura periodística. Las autoridades no han divulgado, hasta ahora, una decisión disciplinaria ni cargos contra los agentes señalados.
El incidente durante las protestas
Las manifestaciones en Nairobi estaban relacionadas con el encarecimiento del combustible. Odee cubría la movilización en el distrito financiero de la capital cuando fue interceptado por agentes, de acuerdo con los reportes citados.
La denuncia difundida por medios locales sostiene que el periodista dijo repetidamente que estaba acreditado para cubrir la protesta. La Policía Nacional de Kenia reconoció que las imágenes del incidente afectaron la percepción pública de la institución.
El episodio coloca otra vez en el centro del debate la protección del trabajo de prensa en concentraciones públicas. Para los observadores extranjeros, el avance de la pesquisa de IPOA será relevante porque permitirá conocer si la intervención de la policía en Nairobi cumplió los protocolos aplicables y qué medidas se adoptan frente a las denuncias.
Por ahora, la investigación está en curso y no se han establecido responsabilidades definitivas.
