Un ataque que marcó el inicio de la fuga
Una chilena acusada de un violento ataque ocurrido en 2017 fue extraditada desde Argentina a Chile luego de permanecer cinco años prófuga. El procedimiento se concretó en diciembre pasado tras un trabajo coordinado entre autoridades judiciales y policiales de ambos países, con apoyo de Interpol.
La mujer, identificada como M.D.A.T., era buscada por la Justicia chilena por una agresión con arma blanca que dejó a una menor herida y a su madre con lesiones permanentes. Su detención en territorio argentino, en el marco de una causa menor, permitió reactivar un proceso que llevaba años sin avances.
Pero la agresión no terminó allí.
Al intentar auxiliar a su hija, la madre de la niña también fue atacada por la sospechosa, recibiendo múltiples puñaladas en uno de sus brazos. Las lesiones le ocasionaron daños musculares y nerviosos de carácter permanente, con una invalidez laboral y funcional estimada en un 60%.
Tras el hecho, se inició una causa penal en Chile. Sin embargo, la acusada logró evadir a la Justicia y permaneció prófuga durante varios años, sin que se lograra establecer su paradero.
Cinco años prófuga y una detención que cambió el rumbo
Durante cinco años, las autoridades chilenas no consiguieron localizar a M.D.A.T., lo que reforzó la hipótesis de que había abandonado el país. En enero de 2022, la Justicia chilena ordenó su detención internacional, activando los mecanismos de búsqueda fuera del territorio nacional.
La situación dio un giro en mayo de ese mismo año, cuando efectivos del Destacamento Policial de Troncos del Talar, en la provincia de Buenos Aires, detuvieron a una mujer de nacionalidad chilena en el marco de una causa por hurto. La identificación inicial no arrojó impedimentos vigentes.
Sin embargo, el cruce de información lo cambió todo.
La intervención de la Oficina Central Nacional (OCN) de Interpol en Buenos Aires permitió contactar a su par en Santiago de Chile y confirmar que se trataba de la misma persona buscada por el ataque ocurrido en 2017.
Interpol y el engranaje de la cooperación internacional
Una vez confirmada la identidad, el Juzgado de Garantías de San Bernardo dispuso la activación de la notificación roja de Interpol. En Argentina, el proceso quedó bajo la órbita del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N°1 de San Isidro.
Desde ese momento, comenzó un intercambio sostenido de información entre organismos judiciales y policiales de ambos países. La Policía Federal Argentina, a través de su División de Investigación Federal de Fugitivos y Extradiciones, trabajó en conjunto con la Cancillería argentina para coordinar el procedimiento.
El caso avanzó en silencio administrativo, hasta que en diciembre pasado se concretó la etapa final del proceso, con la llegada de una comisión policial chilena a territorio argentino.
Cómo funciona la extradición entre Argentina y Chile
La ciudadana chilena fue extraditada desde Argentina bajo el marco del Tratado de Extradición vigente entre Argentina y Chile, un acuerdo bilateral que establece las condiciones para la entrega recíproca de personas buscadas por delitos comunes.
El tratado habilita la extradición cuando se trata de delitos graves —como lesiones con consecuencias permanentes— y permite incluso la detención provisoria mientras se completan los trámites judiciales. Además, establece que la nacionalidad de la persona requerida no impide la extradición y que el extraditado solo puede ser juzgado por el delito que motivó el pedido.
En este caso, el encuadre legal fue clave para avanzar con la entrega, ya que los hechos investigados cumplen con los requisitos exigidos por el acuerdo bilateral.
El traslado y el regreso a Chile
Según la información oficial, el 21 de diciembre arribó a Argentina una comisión policial chilena integrada por dos efectivos. Dos días después, se concretó la custodia y el traslado de M.D.A.T. hacia Chile, donde deberá enfrentar el proceso judicial en su contra.
La extradición cerró un extenso proceso de cooperación internacional entre ambos países y permitió reactivar una causa que llevaba años sin avances concretos. Ahora, la Justicia chilena será la encargada de definir el futuro judicial de la acusada.