El Globe Theatre ocupa un lugar especial en la historia cultural de Londres: fue el espacio donde la compañía de William Shakespeare presentó varias de sus obras más célebres y donde el teatro se vivía con una cercanía difícil de imaginar hoy.
Su historia combina madera reutilizada, público de pie, efectos especiales arriesgados y una reconstrucción moderna que mantiene vivo el espíritu del edificio original. Estas seis curiosidades ayudan a mirar el Globe con otros ojos.
1. Nació, en parte, de las vigas de otro teatro
El primer Globe abrió en 1599, pero no se levantó completamente desde cero. La compañía de Shakespeare había trabajado en un recinto llamado The Theatre, en Shoreditch. Cuando surgió un conflicto por el arrendamiento del terreno, los Burbage desmontaron la estructura y sus maderas fueron trasladadas al otro lado del Támesis para construir el nuevo escenario en Southwark.
Ese origen hace que el Globe fuera también una operación de reaprovechamiento: una parte de su armazón procedía de un teatro anterior. Shakespeare no era solo dramaturgo y actor; desde 1599 también fue copropietario del Globe. Shakespeare’s Globe explica la historia del traslado de las vigas, y la institución detalla el papel de Shakespeare como socio del teatro en su perfil biográfico.
2. Su apariencia circular esconde una figura de 20 lados
Desde el patio o las galerías, el Globe puede parecer redondo. Sin embargo, su diseño no corresponde a un círculo perfecto: es un icoságono, una figura de 20 lados. La elección permitía crear un recinto amplio, con el escenario proyectado hacia el centro y el público rodeando buena parte de la acción.
La actual reconstrucción conserva ese principio arquitectónico y mantiene el característico patio abierto al cielo. El resultado es un teatro en el que una nube, la lluvia o una tarde especialmente luminosa pasan a formar parte involuntaria de la función. La información arquitectónica del Globe Theatre actual confirma tanto su forma de 20 lados como su condición de espacio al aire libre.
3. El público no asistía en silencio ni desde una cómoda distancia
En el centro del recinto estaba el patio, conocido como Yard. Allí se ubicaban de pie los espectadores más próximos al escenario, llamados groundlings. Alrededor había tres niveles de galerías con bancos de madera para quienes podían pagar una localidad sentada.
La relación entre intérpretes y asistentes era mucho más directa que en una sala contemporánea. El escenario avanzaba hacia el patio, los actores podían entrar por ese espacio y las representaciones se hacían con luz diurna, así que el elenco también veía las reacciones del público. Una guía descriptiva del propio teatro señala que los asistentes del patio podían incluso apoyarse en el borde del escenario. El material de accesibilidad de Shakespeare’s Globe describe esta distribución del auditorio.
4. El techo sobre el escenario se llamaba “los cielos”
Aunque el patio no tenía techo, el escenario sí contaba con una cubierta decorada que protegía parcialmente a los intérpretes. En el Globe actual, esa zona recibe el nombre de The Heavens, “los cielos”, y está pintada con los doce signos del zodiaco.
No era solo un detalle ornamental. Ese techo también ofrecía posibilidades teatrales: ayudaba a crear una presencia visual sobre el escenario y podía acompañar escenas de apariciones, tormentas o mundos sobrenaturales, tan frecuentes en la dramaturgia isabelina. Shakespeare’s Globe identifica los signos del zodiaco en esa cubierta y explica la configuración del escenario.
5. Un cañón de utilería incendió el primer Globe
El 29 de junio de 1613, durante una función de Henry VIII, se disparó un pequeño cañón como efecto especial. No llevaba proyectiles, pero la pólvora estaba contenida con un material que salió ardiendo y prendió el techo de paja. El teatro se quemó en poco tiempo.
La anécdota suena casi inverosímil, pero ilustra que el teatro de la época no renunciaba al espectáculo: ya empleaba ruido, humo y recursos escénicos para sorprender. La compañía reconstruyó el edificio al año siguiente, esta vez con techo de tejas. El relato histórico del Globe documenta el incendio, la fecha y la posterior reconstrucción.
6. El edificio que se visita hoy es el tercer Globe
El Globe original de 1599 desapareció hace siglos, y su sucesor fue clausurado en 1642 junto con otros teatros londinenses. El que se conoce actualmente como Globe Theatre es una reconstrucción inaugurada en 1997, impulsada durante décadas por el actor y director estadounidense Sam Wanamaker.
La meta no fue hacer una copia decorativa, sino recuperar en lo posible la experiencia espacial del teatro isabelino. Para ello se investigaron técnicas de construcción, se usó roble verde y se ensamblaron muchas piezas con métodos tradicionales, aunque se incorporaron medidas modernas de seguridad, especialmente contra incendios. Shakespeare’s Globe explica el proceso que llevó a la apertura del teatro reconstruido y las diferencias inevitables con sus antecesores.
Un escenario que todavía conversa con su público
La fuerza del Globe no depende únicamente de haber estado vinculado a Shakespeare. Su historia muestra un teatro hecho para reunir a públicos distintos, para reaccionar a la luz del día y para convertir la arquitectura en parte de la representación. Más de cuatro siglos después del primer edificio, esa idea sigue funcionando: en el Globe, una obra no ocurre solo sobre el escenario, sino también alrededor de él.
