La actriz estadounidense Selma Blair afirmó que una emergencia médica estuvo detrás del incidente ocurrido en un vuelo de Los Ángeles a Nueva York que derivó en cargos de agresión. La declaración de su equipo busca responder a la versión policial y judicial conocida tras el aterrizaje en el aeropuerto JFK.
Según Associated Press, Blair, de 54 años, fue detenida después del vuelo y se declaró no culpable de los cargos estatales que enfrenta. La agencia informó además que el FBI le notificó una acusación federal relacionada con las acciones que presuntamente ocurrieron a bordo de la aeronave.
La versión de la actriz
En el comunicado difundido por sus representantes, Selma Blair sostuvo que no intentó hacer daño a ninguna persona ni abrir la puerta del avión. Su equipo describió lo ocurrido como una emergencia médica y pidió que el caso sea valorado con todos los hechos disponibles.
La actriz, conocida por películas como Cruel Intentions y Legally Blonde, ha hablado públicamente de su diagnóstico de esclerosis múltiple. La declaración no precisó los detalles clínicos de la emergencia médica ni planteó que esa condición resuelva por sí sola las acusaciones.
Qué alegan las autoridades
De acuerdo con el recuento de AP, las autoridades alegan que el incidente incluyó agresiones contra dos auxiliares de vuelo y, después del aterrizaje, contra un agente policial y una enfermera. Esos señalamientos forman parte de procesos en curso y no equivalen a una condena.
La defensa ya había adelantado ante el tribunal que no se trató de una agresión intencional. Ahora, la posición pública de Selma Blair refuerza esa línea: atribuye el episodio a una emergencia médica, mientras los cargos de agresión siguen su curso en Nueva York.
Un caso con dos vías judiciales
El episodio puede avanzar tanto en la jurisdicción estatal por los hechos posteriores al aterrizaje como en la federal por lo que se investiga dentro del avión. La acusación federal comunicada por el FBI y los cargos estatales son procedimientos distintos.
Para el público fuera de Estados Unidos, el caso ilustra que los incidentes a bordo de vuelos con destino al país pueden activar competencias federales, además de las investigaciones locales una vez que la aeronave aterriza. La emergencia médica alegada por la defensa será uno de los elementos a contrastar en las siguientes etapas judiciales.
