El precio del diésel en Estados Unidos superó este 11 de septiembre los seis dólares por galón y marcó un récord nominal. El promedio nacional llegó a 6,0556 dólares, según AAA, en una semana en la que el combustible volvió a encarecerse.
La presión también aparece en las reservas de combustible. La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) prevé inventarios reducidos durante buena parte de 2027. Su informe de septiembre distingue un problema que puede prolongarse más allá del aumento diario en los surtidores.
Un récord que se mide en el surtidor
Una semana antes, el promedio del diésel era de 5,85 dólares por galón; un mes atrás, de 5,3213 dólares. La tabla de AAA permite dimensionar el salto: el precio actual supera en unos 73 centavos al de hace un mes. Son valores nacionales de referencia, no una tarifa idéntica en todas las estaciones.
El precio del diésel también se distancia del de la gasolina regular, cuyo promedio era de 4,2950 dólares el mismo viernes. Ambos datos corresponden al 11 de septiembre y figuran en la serie diaria de AAA.
El récord es nominal: no significa que sea el máximo una vez descontada la inflación. Associated Press señala que los picos de 2008 y 2022 fueron mayores en dinero de 2026. La agencia también destaca la exposición del transporte de mercancías y de los alimentos perecederos al combustible más caro.
Las reservas de combustible explican la presión
La tensión continúa después del surtidor. La EIA vincula las bajas existencias estadounidenses con pérdidas de oferta de destilados en Oriente Medio, Rusia y China, junto con elevadas exportaciones netas de Estados Unidos. Los destilados son una categoría de combustibles que incluye el diésel, según su análisis de productos petrolíferos.

Cuando escasea ese combustible en el mercado internacional, los precios más altos incentivan las exportaciones estadounidenses. Esa salida presiona las reservas internas y contribuye a elevar el precio del diésel dentro del país, explica la EIA.
El calendario añade otra dificultad: durante el otoño, el mantenimiento de las refinerías suele reducir la producción, mientras la cosecha aumenta la demanda agrícola. La agencia advierte que unas reservas de combustible bajas pueden coincidir con esas necesidades estacionales y con las de calefacción del invierno.
Qué prevé la EIA y hasta dónde llega su cálculo
La proyección publicada el 9 de septiembre sitúa los inventarios estadounidenses de destilados por debajo de 100 millones de barriles durante este mes. También anticipa que permanecerán bajo el mínimo del período 2021–2025 durante buena parte de 2027. Es una previsión, no la confirmación de que ese umbral ya se cruzó.
La EIA elevó su previsión del precio minorista medio del diésel para 2027 de 4,07 a 4,40 dólares por galón, un 8,2 %. Esa media anual esperada no equivale al precio de hoy ni garantiza cuándo bajará el combustible.

El modelo cerró sus datos el 3 de septiembre y no incorpora específicamente los acontecimientos posteriores. Además, el escenario de alivio depende de que mejoren los flujos por el estrecho de Ormuz: si las restricciones se extienden más allá de 2026, la EIA prevé márgenes entre el crudo y los destilados superiores a los calculados. La próxima actualización del informe está programada para el 6 de octubre.