Una falla total en el radar de Bogotá obligó a suspender despegues este jueves 5 de noviembre y provocó retrasos aéreos de más de una hora en varios aeropuertos de Colombia. La contingencia puso bajo atención la operación de la Aerocivil y el impacto para viajeros con conexiones nacionales e internacionales.
La información fue reportada por La FM, que señaló que la interrupción del sistema de radar llevó a detener temporalmente las salidas mientras se manejaba la situación operativa.
La falla del radar obligó a detener despegues y dejó demoras superiores a una hora en distintos aeropuertos, según el reporte inicial.
En términos prácticos, una demora “de más de una hora” equivale a al menos 60 minutos de espera adicional para los pasajeros, sin contar posibles efectos en conexiones y reprogramaciones posteriores.
Qué se sabe de la contingencia
El radar de Bogotá es un componente clave para la gestión del tránsito aéreo en una zona que concentra buena parte de los movimientos de pasajeros y aeronaves del país. Por eso, la suspensión de despegues no quedó limitada a una sola terminal: se tradujo en retrasos aéreos en otros aeropuertos y en cambios para pasajeros que dependían de conexiones.
Hasta el reporte conocido, no se precisó públicamente el origen técnico de la falla ni el tiempo exacto requerido para normalizar por completo la operación. La situación deja dos preguntas inmediatas para los viajeros: si su vuelo fue reprogramado y si la afectación puede trasladarse a los itinerarios de la noche.
Qué deben revisar los viajeros
Los pasajeros con vuelos programados deben confirmar directamente con su aerolínea el estado de salida, la puerta de embarque y eventuales cambios de itinerario. También conviene revisar las actualizaciones de la Aerocivil, especialmente si el viaje incluye escalas o conexiones el mismo día.
La falla del radar obligó a detener despegues y dejó demoras superiores a una hora en distintos aeropuertos, según el reporte inicial.
El episodio ocurre mientras persisten cuestionamientos sobre infraestructura y capacidad operativa de la autoridad aeronáutica. La prioridad inmediata es recuperar la regularidad de los vuelos y reducir la cadena de demoras que suele dejar una suspensión de operaciones en Bogotá.
