Tres soldados murieron y ocho resultaron heridos en un ataque con drones cargados con explosivos contra el cantón militar de Santa Rosa, en el sur de Bolívar. El hecho, reportado de forma preliminar el sábado 7 de noviembre, puso de nuevo al Ejército frente a una ofensiva con aeronaves no tripuladas en una zona estratégica del Caribe colombiano.
El presidente Abelardo De La Espriella condenó el ataque y ordenó intensificar las operaciones de la Fuerza Pública para identificar y capturar a los responsables. La información oficial no atribuyó de inmediato la acción a una organización armada específica.

El balance conocido hasta ahora
Según el reporte de la Presidencia, los explosivos fueron acondicionados en aeronaves no tripuladas y dirigidos contra las instalaciones del cantón militar de Santa Rosa.
El balance divulgado por el Gobierno es preliminar: tres militares fallecidos y ocho heridos. En total, el ataque deja 11 militares afectados, mientras las autoridades no precisaron en ese comunicado la identidad de las víctimas ni su estado de salud, y avanzan las verificaciones sobre los daños dentro de la instalación.
La respuesta ordenada por el Gobierno
De La Espriella afirmó que el atentado buscó sembrar terror y desafiar a las autoridades. “Este criminal atentado ha dejado soldados muertos y heridos, hombres que sirven con honor a Colombia y que fueron víctimas de quienes pretenden sembrar el terror y desafiar la autoridad del Estado”, señaló.
El mandatario dispuso reforzar las operaciones para dar con los responsables. La orden pone el foco en las capacidades de inteligencia y reacción del Ejército en Santa Rosa, mientras la investigación deberá establecer desde dónde se lanzaron los drones y quién facilitó el ataque.
Un ataque que vuelve a poner los drones en el centro
El uso de drones con explosivos representa un riesgo adicional para las unidades militares: permite atacar instalaciones a distancia y obliga a reforzar tanto la vigilancia del perímetro como las medidas de defensa aérea de corto alcance.
Por ahora, la prioridad oficial está en atender a los ocho heridos, esclarecer las circunstancias del ataque y avanzar en la identificación de los autores. El Gobierno no informó sobre capturas relacionadas con el caso.
