ChatGPT incorporó una función de prueba virtual de ropa dentro de sus resultados de compras: el usuario puede subir una selfie, una foto de cuerpo entero o una captura de una prenda para visualizar cómo se vería. La novedad comenzó a estar disponible globalmente el 1 de octubre, según un reporte que recoge la actualización del producto.
El cambio desplaza la experiencia un paso más allá de las fichas de producto y las recomendaciones textuales. En lugar de limitarse a comparar precios, colores o tallas disponibles, ChatGPT busca que la búsqueda de prendas incluya una simulación visual antes de abrir la tienda del vendedor.
Una capa visual para decidir antes de comprar
La nueva opción aparece como un botón de prueba dentro de los resultados de compras. El flujo permite aportar una imagen propia o una captura del artículo encontrado en otro sitio web; después, el sistema genera una previsualización de la prenda sobre la persona. El mismo reporte indica que la función se apoya en el modelo ChatGPT Images 2.5 y que también llega una biblioteca de Favoritos para guardar productos e imágenes de prueba.
La integración es relevante porque concentra en una misma interfaz tres pasos que normalmente ocurren por separado: descubrir un producto, evaluarlo visualmente y conservarlo para revisarlo después. Para las tiendas, la prueba virtual puede elevar el peso de las imágenes y de la información de catálogo que termina alimentando los resultados de ChatGPT; para el usuario, no equivale a una garantía sobre talla, caída real de la tela o ajuste.
Qué cambia y qué no conviene asumir
Una simulación generada puede servir para valorar combinaciones de color, estilo general o proporciones aparentes, pero no reemplaza una guía de medidas ni las condiciones de devolución de cada comercio. La imagen resultante es una representación creada por IA, no una fotografía del usuario usando físicamente la prenda.
También hay una consideración práctica: para usar la función, el usuario debe proporcionar imágenes personales. Antes de hacerlo, conviene revisar qué foto se está cargando, evitar material con datos sensibles visibles y consultar los controles de privacidad aplicables a la cuenta. Esa cautela cobra más importancia si la herramienta se convierte en un punto habitual de entrada para las compras de moda.
La competencia por la búsqueda transaccional
La incorporación de prueba virtual refuerza una tendencia clara: los asistentes de IA ya no compiten solo por responder preguntas, sino por acompañar decisiones que terminan en una compra. En este caso, ChatGPT intenta reducir la distancia entre una recomendación y la acción posterior, con una interfaz que guarda productos y añade una capa visual a la evaluación.
Por ahora, se trata de una función de descubrimiento y visualización, no de una confirmación de disponibilidad, precio final o ajuste. La utilidad real dependerá de la calidad de las imágenes generadas, de la cobertura de productos y de si los resultados de ChatGPT mantienen información fiable al momento de comparar opciones.
La actualización fue reportada el 2 de octubre y sitúa el lanzamiento global el 1 de octubre. Fuente consultada: HighTechDad.
