El Gobierno de Reino Unido condenó este jueves 24 de septiembre los ataques atribuidos a las Fuerzas de Defensa de Tigray en Afar y el sur de Tigray, así como la toma de aeropuertos tras la salida de autoridades federales. Londres advirtió que la escalada en Etiopía puede tener consecuencias devastadoras para la población de Tigray y para la región.
La declaración británica no detalla el número de víctimas, el alcance territorial de las operaciones ni la situación operativa de las terminales aéreas. Tampoco fue posible confirmar de forma independiente esos elementos a partir de la información disponible, por lo que el comunicado debe leerse como la posición oficial de Londres ante un nuevo deterioro de la seguridad.
Reino Unido pidió el fin inmediato de las hostilidades y el regreso al diálogo con mediación encabezada por la Unión Africana. Para el Gobierno británico, la escalada entre actores armados en Etiopía amenaza con agravar la crisis humanitaria en Tigray, en particular para mujeres y niñas.
Qué denunció Reino Unido
Según el comunicado del Ministerio de Exteriores británico, las Fuerzas de Defensa de Tigray realizaron ataques en Afar y en el sur de Tigray, y tomaron los aeropuertos de la región después de la remoción de autoridades federales que Londres considera legítimas.
El Gobierno británico rechazó además el objetivo declarado por la coalición Alliance for Survival de derrocar al Gobierno etíope. Londres instó a todas las partes a abandonar la vía militar y buscar una solución política pacífica.
La preocupación humanitaria
La prioridad inmediata, según Reino Unido, es la protección de civiles y la continuidad de los servicios básicos. Su declaración reclama acceso humanitario seguro y sin obstáculos, además de protección para el personal de ayuda que trabaja en las zonas afectadas.
El llamado se produce cuando la escalada en Etiopía reabre el temor a que Tigray vuelva a quedar aislada de asistencia esencial. La posición británica vincula la contención de la violencia con un proceso de diálogo bajo el marco de mediación de la Unión Africana.
Lo que sigue pendiente de confirmar
Las autoridades británicas no precisaron cuándo ocurrieron los ataques, qué aeropuertos fueron afectados ni quién mantiene el control efectivo de esas instalaciones. También permanece pendiente información pública verificable sobre eventuales bajas, desplazamientos o daños a infraestructura civil.
La información confirmada hasta ahora es que Reino Unido elevó su alerta diplomática y pidió medidas urgentes para evitar una expansión del conflicto. Cualquier evaluación sobre el alcance de esta nueva escalada requerirá datos adicionales de las partes involucradas y de organismos humanitarios sobre el terreno.
