El Pacto Histórico reunió en Bogotá a parte de su dirigencia para ratificar a Gustavo Petro como líder de la colectividad y avanzar en los ajustes de una oposición que busca reorganizarse después de perder la Presidencia.
El encuentro se produjo en la noche del jueves 15 de octubre y contó con al menos 20 integrantes de la dirección del movimiento, según informó El Espectador. La cita tuvo como uno de sus puntos centrales consolidar el papel del expresidente antes del congreso nacional que prepara el partido.
Una reorganización después de las movilizaciones
La decisión llega dos días después de las movilizaciones del 14 de octubre, cuando sindicatos, estudiantes, organizaciones indígenas y otros sectores salieron a las calles en varias ciudades. Para el Pacto Histórico, el reto inmediato es traducir esa presencia social en una estructura política con capacidad de actuar de forma coordinada.
La reunión ratificó a Gustavo Petro como referente único de una organización que intenta recuperar cohesión y definir su papel frente al Gobierno.
La colectividad deberá resolver en su congreso nacional cómo organiza sus liderazgos, cuáles serán sus prioridades legislativas y cómo articulará a los sectores que hoy integran la oposición. Esas definiciones aún no fueron detalladas públicamente.
Lo que queda por definir
El encuentro no equivale a una nueva candidatura ni a una decisión electoral concreta. Su efecto inmediato es interno: el Pacto Histórico busca fijar una conducción política reconocida por sus distintos sectores, con Gustavo Petro en el centro de esa etapa.
La discusión también ocurre mientras la oposición cuestiona decisiones recientes del Ejecutivo, entre ellas el decreto que regula la actuación de las autoridades durante las protestas. El congreso del movimiento será el espacio en el que esa agenda podrá convertirse en posiciones y acciones partidistas definidas.
