Las movilizaciones convocadas contra el Gobierno de Abelardo De la Espriella comenzaron este miércoles 14 de octubre en Bogotá y otras ciudades. En la capital, una de las principales columnas partió a las 9:00 de la mañana desde el Parque Nacional con rumbo al centro, en una jornada que reúne a sindicatos, docentes, estudiantes y sectores sociales.
La protesta pone a prueba el nuevo protocolo para la actuación de la Fuerza Pública durante manifestaciones, firmado por el Ejecutivo un día antes. El Gobierno ha dicho que garantiza el derecho a marchar de forma pacífica, mientras que organizaciones convocantes cuestionan sus políticas laborales, educativas y de seguridad.
Quiénes salen a las calles y qué reclaman
La convocatoria reúne al Pacto Histórico, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Fecode y otros sectores de oposición, según El Espectador. Entre las demandas aparecen la defensa de la educación pública, las condiciones laborales, garantías para la participación ciudadana y críticas a decisiones recientes del Ejecutivo.
En Bogotá, las concentraciones previstas en distintos puntos de la ciudad tienen como destino principal la Plaza de Bolívar. La Secretaría Distrital y las autoridades de movilidad mantienen seguimiento a los recorridos por los efectos que puedan tener sobre la circulación en el centro y otros corredores.
El estreno del nuevo protocolo
La jornada coincide con la entrada en vigencia de reglas que fijan procedimientos de diálogo, mediación e intervención policial durante las manifestaciones. El presidente De la Espriella sostuvo que la protesta pacífica está protegida, pero advirtió que no se permitirán hechos de violencia, vandalismo ni bloqueos.
“En Colombia se respeta la protesta pacífica, pero no se toleran la violencia, el vandalismo ni los bloqueos que atropellan los derechos de millones de ciudadanos”, afirmó el mandatario, citado por El Espectador.
La discusión alrededor de esas reglas atraviesa la jornada: el Ejecutivo sostiene que buscan establecer criterios de actuación ante hechos violentos y afectaciones a terceros; los sectores convocantes temen que se amplíe el margen de intervención policial. Por ahora, las manifestaciones avanzan con la atención puesta en sus recorridos y en el comportamiento de las autoridades durante el día.
Esta es la primera gran jornada nacional de movilizaciones contra el actual Gobierno. El desarrollo de la protesta en Bogotá marcará el pulso inmediato entre la oposición social y el Ejecutivo en las calles.
