Irán presentó a Estados Unidos un plan que, según su canciller Abbas Araqchi, permitiría reabrir el estrecho de Ormuz y restablecer el tránsito marítimo normal en siete días. La propuesta llega en medio de la guerra regional y de nuevos contactos indirectos entre delegaciones iraníes y estadounidenses al margen de la Asamblea General de la ONU.
La declaración no equivale a un acuerdo: no se han divulgado las condiciones del plan iraní ni una aceptación pública de Washington. Reuters informó que Araqchi situó la decisión en manos de Estados Unidos, mientras que los intercambios diplomáticos continúan a través de mediadores.
Teherán afirma que puede restablecer el paso normal por Ormuz en una semana, condicionado a que Washington acepte su propuesta.
Qué se conoce de la propuesta iraní
El ministro de Exteriores de Irán dijo el viernes en Naciones Unidas que su Gobierno entregó una propuesta concreta de siete días para reabrir el paso estratégico. La información, recogida por Reuters, vincula el ofrecimiento a la restauración de una navegación normal por el estrecho, una ruta decisiva para el transporte de petróleo desde Oriente Medio.
La misma cobertura señaló que el conflicto ha alterado el movimiento de buques y que las amenazas iraníes contra petroleros, junto con la actuación de los hutíes aliados de Teherán en otros puntos de paso marítimo, elevaron la presión sobre las rutas energéticas. Por ahora, no hay detalles verificables sobre los compromisos que Irán reclama ni sobre un eventual mecanismo de supervisión.
La propuesta iraní se conoció mientras Donald Trump y Xi Jinping abordaban la guerra de Oriente Medio durante su cumbre del viernes, según Reuters. China depende de forma relevante de los flujos de crudo que salen de la región, por lo que el acceso por Ormuz tiene implicaciones más allá de la negociación bilateral entre Irán y Estados Unidos.
Contactos sin un avance confirmado
Durante la semana de alto nivel de la ONU se produjeron los primeros contactos indirectos entre representantes estadounidenses e iraníes desde el colapso de un alto el fuego en julio, de acuerdo con un análisis de Reuters. El medio indicó que el canciller Araqchi y los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner se comunicaron mediante mediadores.
Los contactos indirectos son una señal de que el canal diplomático sigue abierto, pero no existe un entendimiento anunciado para frenar los combates.
Esos acercamientos coexistieron con mensajes públicos confrontativos. Reuters reportó que funcionarios iraníes consideraban necesario mantener los esfuerzos de mediación, pese al intercambio de acusaciones entre ambos gobiernos en la Asamblea General.
El antecedente inmediato es una sesión de la ONU en la que Trump defendió la decisión de iniciar la guerra contra Irán, según la cobertura en vivo de The Associated Press. Esa posición ayuda a explicar por qué la oferta sobre Ormuz debe leerse como una propuesta en negociación y no como una desescalada ya pactada.
Qué falta por definir
La cuestión central es si Estados Unidos responderá formalmente a la oferta y bajo qué condiciones. También está pendiente conocer si las partes pueden acordar garantías para la seguridad de los buques, el calendario de reapertura y medidas más amplias para detener la guerra.
Hasta que haya una respuesta oficial de Washington y términos verificables, la reapertura de Ormuz sigue siendo una posibilidad planteada por Irán, no un compromiso cerrado.
