El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su gobierno asumirá la administración de Venezuela hasta que se concrete una transición que considere “segura y ordenada”, tras la captura de Nicolás Maduro. El mandatario justificó la decisión como una medida orientada a garantizar estabilidad, paz y justicia para la población venezolana.
👉 Contexto: Nicolás Maduro fue capturado junto con su esposa y trasladado en avión fuera de Venezuela.
Las declaraciones marcan un nuevo punto de inflexión en la crisis venezolana y abren un escenario inédito en la relación entre Washington y Caracas, con implicaciones directas para la región.
“Vamos a manejar el país”
Durante su pronunciamiento, Trump afirmó que Estados Unidos se encargará de manejar Venezuela de manera temporal mientras se establece un proceso de transición política. “Vamos a manejar el país hasta que haya una transición segura y ponderada”, declaró.
El presidente estadounidense sostuvo que su gobierno no permitirá que el control de Venezuela quede en manos de actores que, a su juicio, no tengan como prioridad los intereses del pueblo venezolano. “No podemos correr ese riesgo y no lo vamos a permitir”, enfatizó.
Retorno de venezolanos y control territorial
Trump incluyó en su mensaje a los venezolanos que residen actualmente en Estados Unidos y que desean regresar a su país. Según explicó, la administración estadounidense contempla ese retorno como parte del proceso de reorganización posterior a la captura de Maduro.
El mandatario también subrayó que Estados Unidos ya tiene presencia en territorio venezolano. “Estamos allí ahora. Lo que la gente no entiende, pero lo entenderán ahora”, afirmó, sin ofrecer mayores detalles sobre el alcance de esa presencia.
Un escenario de alta tensión regional
El anuncio se produce en medio de un contexto de alta tensión política y militar en Venezuela, con reacciones divididas en la región y llamados internacionales a privilegiar soluciones diplomáticas.
Hasta el momento, no se han conocido pronunciamientos oficiales de organismos multilaterales sobre la declaración de Trump, mientras distintos gobiernos siguen de cerca el desarrollo de los acontecimientos.