La Selección Colombia cerrará su triple fecha de amistosos ante Perú este 6 de octubre, en el Nu Stadium de Miami, a las 6:45 p. m. de Colombia. El partido completa una concentración que también incluyó encuentros frente a México y Paraguay, dentro de la ventana internacional programada entre septiembre y octubre.
Más allá del resultado, el cierre de la gira ofrece una lectura útil para el cuerpo técnico de Néstor Lorenzo: ¿qué jugadores pueden asumir responsabilidades en el mediocampo y en la creación cuando no está James Rodríguez? El volante no figura en la convocatoria de 26 futbolistas divulgada por la Federación Colombiana de Fútbol para estos tres amistosos. En esa lista aparecen alternativas como Gustavo Puerta, Kevin Castaño, Richard Ríos, Jhon Solís, Jaminton Campaz, Jhon Arias, Yáser Asprilla y Óscar Perea. La convocatoria oficial de la FCF confirma los nombres disponibles para la concentración.
Una prueba para ordenar funciones
La ausencia de un futbolista con el peso asociativo de James no obliga a encontrar un reemplazo idéntico. La pregunta es más funcional: quién recibe entre líneas, quién acelera el juego en los últimos metros y quién sostiene la circulación cuando el rival achica espacios.
Puerta, Castaño y Ríos ofrecen perfiles más ligados al equilibrio, la recuperación y el primer pase; Campaz, Arias, Asprilla y Perea pueden ampliar las posibilidades en zonas más adelantadas. La utilidad del amistoso ante Perú estará en observar combinaciones y jerarquías, no solo actuaciones individuales. En una concentración corta, los automatismos tienen menos tiempo para consolidarse y por eso la claridad de los roles gana valor.
La carga de tres partidos también entra en la ecuación
Colombia llega al último compromiso después de una programación compacta. La Federación fijó los partidos contra México el 26 de septiembre, Paraguay el 2 de octubre y Perú el 6 de octubre; es decir, el cuerpo técnico debió administrar tres juegos en diez días. El calendario divulgado por la FCF situó el encuentro ante Perú como el cierre de esa secuencia.
Ese contexto abre otra cuestión: ¿hasta dónde priorizar continuidad y hasta dónde repartir minutos? La respuesta dependerá de la condición física de los jugadores y de las conclusiones internas de los dos partidos previos. Para una selección, estos amistosos también sirven para revisar la respuesta a la carga, probar sociedades y confirmar si los relevos mantienen la estructura colectiva.
Perú, un rival con antecedente reciente
El duelo tendrá además un antecedente cercano. Colombia y Perú empataron 0-0 el 6 de junio de 2025 en Barranquilla, por las Eliminatorias Sudamericanas. La FCF recordó ese registro al confirmar la gira, que se juega después de que Colombia asegurara su presencia en la Copa Mundial de la FIFA 2026. La página de la Federación sobre el camino mundialista señala que el equipo colombiano terminó tercero en las clasificatorias y selló su séptima participación en el torneo.
El partido de Miami no resolverá por sí solo la discusión sobre el funcionamiento sin James ni definirá una alineación futura. Sí puede dejar señales más concretas: qué mediocampistas se complementan mejor, qué extremos aportan desequilibrio sin perder orden y qué nivel de continuidad tiene la idea de Lorenzo con una nómina distinta a la habitual.
Para Colombia, el valor de este amistoso está en convertir una ausencia puntual y una agenda exigente en información competitiva. La gira se cierra ante Perú, pero el examen de fondo está en la capacidad del equipo para sostener su identidad mientras distribuye responsabilidades entre más jugadores.
