Bulgaria denunció este martes 6 de octubre un ataque con drones contra dos buques comerciales en su zona económica exclusiva del mar Negro, según declaró el primer ministro Rumen Radev. El Gobierno búlgaro calificó el hecho como una violación manifiesta del derecho internacional.
La información difundida por Associated Press sitúa el incidente como el primer ataque contra la navegación comercial registrado dentro de la zona económica exclusiva de este país miembro de la OTAN. Las autoridades no detallaron de inmediato quién lanzó los aparatos ni el alcance de los daños.
Desde una perspectiva internacional, el episodio coloca a Bulgaria, los drones y la seguridad en el mar Negro en el centro de la atención sobre las rutas marítimas cercanas al flanco oriental de la alianza atlántica.
Qué se ha confirmado
Dos embarcaciones comerciales fueron alcanzadas por drones en la zona económica exclusiva búlgara, de acuerdo con la declaración recogida por AP. La zona económica exclusiva no equivale al mar territorial, pero otorga al Estado costero derechos específicos sobre los recursos y las actividades económicas en esas aguas.
Radev describió el incidente como una vulneración del derecho internacional. La agencia estadounidense reportó que se trata del primer ataque de este tipo en la zona económica exclusiva de Bulgaria, un dato relevante para la vigilancia de la navegación comercial en el mar Negro.
Lo que sigue pendiente
No se informó públicamente quién sería responsable del ataque, si hubo heridos, ni cuál fue la condición final de los barcos. Tampoco se conocieron medidas concretas de respuesta por parte de las autoridades búlgaras o de la OTAN.
La atribución de la acción y la evaluación de los daños seguían sin confirmación pública al cierre de esta información. Hasta que existan comunicaciones oficiales adicionales, esos elementos deben considerarse pendientes.
Por qué trasciende las costas búlgaras
El incidente ocurre en un espacio marítimo estratégico para Europa oriental y para el comercio regional. La denuncia de Bulgaria por el uso de drones en el mar Negro abre una nueva preocupación sobre la protección de buques civiles en aguas vinculadas a un país de la OTAN.
El hecho fue reportado dentro de la zona económica exclusiva de un Estado aliado, no como un incidente aislado en alta mar. La dimensión internacional dependerá ahora de las investigaciones y de cualquier evidencia que permita establecer responsabilidades.
