El lanzamiento de un Falcon 9 de SpaceX convirtió el amanecer del martes 13 de octubre en un espectáculo inusual sobre Florida: una estela expansiva y luminosa, conocida popularmente como medusa espacial, acompañó el vuelo de la misión CRS-35 rumbo a la Estación Espacial Internacional.
El cohete despegó a las 6:33 a. m. hora de la costa este de Estados Unidos desde el Complejo de Lanzamiento Espacial 40 de la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral. La misión transporta una cápsula Dragon con más de 6.300 libras —unos 2.860 kilogramos— de suministros, equipos y experimentos para el laboratorio orbital, según NASA.
Para observadores fuera de Estados Unidos, las imágenes pueden parecer las de un fenómeno atmosférico excepcional. Pero la forma de “medusa” se explica por las condiciones de luz de un lanzamiento previo al amanecer: el Sol ya ilumina en altura los gases expulsados por el cohete, mientras el cielo visto desde tierra todavía conserva tonos oscuros.
Qué produjo la nube luminosa
La llamada medusa espacial aparece cuando los gases de escape se expanden a gran altura y son alcanzados por la luz solar antes de que amanezca por completo en la superficie. Esa combinación hace visibles las capas de la pluma del cohete y crea contornos azulados, blancos y anaranjados que cambian rápidamente mientras el vehículo gana altitud.
El fenómeno fue reportado por medios locales después del despegue y no corresponde a una anomalía del vuelo. Telemundo 51 explicó que la iluminación solar de los gases en la alta atmósfera hizo visible la nube tras el lanzamiento.
Qué lleva la CRS-35 a la estación
La cápsula Dragon transporta investigaciones científicas, carga logística y el último par de paneles solares desplegables de la Estación Espacial Internacional, de acuerdo con la descripción de la misión publicada por NASA. Estos paneles forman parte de las mejoras energéticas previstas para el complejo orbital.
La carga supera las 6.300 libras, una cifra algo mayor que las 6.000 libras inicialmente difundidas en algunos reportes sobre la misión. Entre los materiales enviados hay suministros y hardware para la operación de la estación, además de experimentos que serán realizados en microgravedad.
SpaceX indicó que esta es la cuarta misión de esta cápsula Dragon, utilizada antes en las misiones CRS-26, CRS-29 y CRS-33. La compañía prevé que llegue a la estación tras un vuelo aproximado de 52 horas y se acople de manera autónoma el jueves 15 de octubre, si se mantiene el cronograma. La ficha de la CRS-35 de SpaceX también señala que el propulsor de primera etapa efectuaba su octavo vuelo.
Una misión científica detrás de las imágenes
Más allá de la medusa espacial, el objetivo central del Falcon 9 fue reabastecer a la Estación Espacial Internacional, un proyecto en el que participan agencias y socios de distintos países. El lanzamiento fue confirmado como exitoso por NASA, mientras Dragon continúa su trayecto hacia el laboratorio orbital.
El efecto visual no se observa en todos los vuelos: depende de que el lanzamiento ocurra cerca del amanecer o del atardecer y de que la trayectoria, la altitud y la iluminación solar coincidan. En esta ocasión, esas condiciones hicieron que una operación logística de rutina para la EEI se volviera visible mucho más allá de la plataforma de lanzamiento.
