Lo que cambia desde el próximo periodo
El salario de los congresistas volverá a ocupar un lugar relevante en la agenda pública desde el próximo periodo legislativo. A partir del 20 de julio, los nuevos miembros del Congreso recibirán una remuneración menor tras una decisión oficial del Gobierno nacional.
La medida se concreta con la expedición de un decreto, iniciativa del presidente de la República, que elimina un beneficio salarial vigente desde hace más de una década. Con ello, el Ejecutivo deja claro que el ajuste no aplica de forma retroactiva, sino únicamente para quienes se posesionen en el nuevo periodo.
En otras palabras, el cambio no afecta a los actuales congresistas, pero sí redefine las reglas salariales para quienes lleguen al Capitolio a partir de julio.
✋ Te puede interesar: ¿Es bueno el control de precios que promete el Gobierno?
El fundamento de la reducción salarial
La decisión se sustenta en criterios de austeridad, sostenibilidad fiscal y equidad. El Gobierno argumenta que la remuneración del Congreso resulta elevada frente al ingreso promedio del país y a la actual situación económica.
El decreto también se apoya en el marco constitucional y legal vigente. Tanto la Constitución como la jurisprudencia han señalado que estos beneficios no son obligatorios y pueden ser modificados sin que ello implique, de forma automática, una vulneración de derechos adquiridos.
Dicho de otro modo, preservar el poder adquisitivo no es un principio absoluto cuando se trata de servidores públicos con altos niveles de ingreso.
Qué beneficio desaparece y por qué
La norma elimina una prima especial de servicios que había sustituido otros reconocimientos salariales. Este beneficio representaba un monto mensual de $7.898.445, reajustable anualmente, y además servía como base para el cálculo de otras prestaciones.
Con la derogatoria del decreto que le dio origen, el Gobierno redefine la estructura salarial del Congreso y cierra un esquema que había sido cuestionado en repetidas ocasiones por su impacto fiscal.
El giro es claro: el ajuste apunta a reorientar recursos y reducir brechas, en línea con los objetivos trazados en el Plan Nacional de Desarrollo 2022–2026.
El respaldo político desde la Presidencia
La expedición del decreto estuvo seguida por un pronunciamiento del presidente Gustavo Petro, quien se refirió públicamente a la reducción del salario de los congresistas.
En un mensaje difundido en redes sociales, el mandatario cuestionó que el Congreso haya aprobado reformas tributarias que afectan a los sectores más pobres, mientras ha rechazado iniciativas orientadas a gravar a los más ricos.
El presidente afirmó que considera “muy justo” reducir el salario de los congresistas, en una declaración que refuerza el enfoque de equidad planteado por el Gobierno.