Una respuesta proporcional desde Bogotá
El Gobierno de Colombia anunció la aplicación de un gravamen del 30% a la importación de 20 productos provenientes de Ecuador, como una respuesta proporcional, transitoria y revisable frente a la alteración de las condiciones del comercio bilateral.
La decisión fue confirmada por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y será sometida a consideración del Comité de Asuntos Aduaneros y Arancelarios. El Ejecutivo subrayó que la medida no constituye una sanción ni una acción de confrontación, sino un instrumento legítimo para restablecer el equilibrio del intercambio.
Según el Gobierno colombiano, la aplicación del gravamen se produce tras la decisión unilateral adoptada por Ecuador de imponer un arancel del 30% a productos colombianos a partir de febrero, lo que modificó las reglas que habían regido históricamente la relación comercial entre ambos países.
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Gobierno de Colombia dice que gravamen puede ser transitorio
La ministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Marcela Morales Rojas, explicó que Colombia cuenta con mecanismos jurídicos para actuar de manera técnica y proporcional cuando se alteran las condiciones del intercambio. La medida, aclaró, tiene un carácter transitorio y podrá ser revisada o ampliada según la evolución del escenario comercial.
La cartera de Comercio no descartó que el gravamen pueda extenderse a un grupo más amplio de productos, en función de las decisiones que adopte el Comité de Asuntos Aduaneros y Arancelarios y del desarrollo de las conversaciones bilaterales.
El Gobierno insistió en que el objetivo principal es proteger el aparato productivo nacional frente a distorsiones externas, sin cerrar la puerta al diálogo ni a la búsqueda de soluciones negociadas.
Impacto económico y llamado al diálogo
De acuerdo con cifras oficiales, las exportaciones de Ecuador hacia Colombia en los productos objeto de la medida ascienden aproximadamente a US$250 millones, lo que da cuenta de la magnitud del intercambio comercial impactado.
Pese a la aplicación del gravamen, Colombia reiteró su disposición a mantener abiertos los canales diplomáticos e institucionales para restablecer un marco de reglas compartidas. El Ejecutivo enfatizó que la medida no busca escalar tensiones ni afectar de manera permanente la relación comercial entre ambos países.